Columna de opinión: «Educación dual: la clave para disminuir el desempleo juvenil»

Lorena Olivares Smith, Gerenta de Capacitación y Formación Técnica de la Cámara Chileno Alemana de Comercio e Industria, destaca las cifras de desempleo juvenil y cómo la formación dual, que se utiliza en Alemania podría ser una alternativa real para Chile.

El desempleo entre jóvenes de 14 a 24 años llegó a un 24% en diciembre pasado, según el último reporte del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile. Una cifra que podría ir en aumento este 2020. Frente a este escenario, surgen experiencias y casos de éxito que son dignos de imitar.

Según la OCDE, Alemania registró un 6,2% de desempleo juvenil durante los últimos meses de 2019. La clave de estas cifras radica precisamente en el sistema de formación dual de las carreras técnicas.

Para que este modelo funcione se necesitan tres elementos: que las empresas definan el área en que les falta mano de obra; planteles educativos dispuestos a ofrecer clases teóricas en ese sector y las cámaras de comercio que, además de certificar a las industrias para ofrecer clases en el área que ellos mismos identificaron, actúan como articuladores de todos los involucrados.

Gracias a este sistema se obtienen cupos para distintas carreras donde efectivamente falta mano de obra. Pero también se logran atractivas ofertas de trabajo para los jóvenes.

De hecho, cuando los alumnos optan por una carrera técnica con formación dual, lo que hacen en realidad es elegir primero una empresa a la que le falta mano de obra. A su vez, esta compañía comienza a formar a los jóvenes directamente en el puesto de trabajo y, por ello, les pagan un sueldo. En estricto rigor, son trabajadores en formación, pues pasan el 70% del tiempo en la industria y el 30% restante, reciben clases teóricas en el plantel educacional que eligieron.

Una vez que estos jóvenes egresan de su carrera tienen una altísima probabilidad de quedarse en la misma empresa que los formó, por ende sus sueldos aumentan de inmediato.

Por otra parte, aquellos titulados que deseen buscar empleo en otra compañía tienen un gran plus a su favor: cuentan con experiencia comprobable, considerando que mientras estudiaban se desenvolvían en un puesto de trabajo real.

Chile es un país que requiere de técnicos altamente calificados. Bajo ese prisma, si las carreras que se ofrecen en esta área comienzan a alinearse con el requerimiento empresarial, tendremos una respuesta concreta a una necesidad laboral.

Ya existen experiencias con los primeros jóvenes chilenos egresados de colegios técnicos profesionales y Centros de Formación Técnica con educación dual, con excelentes resultados. El desafío hoy es que más empresas y planteles educativos se sumen a este modelo y puedan alinearse por un objetivo común.

Lorena Olivares Smith

Gerenta de Capacitación y Formación Técnica de Cámara Chileno Alemana de Comercio e Industria