Columna de Opinión; Seremi de Vivienda, «Regeneración Urbana tras terremoto del 60»

LA REGENERACIÓN URBANA Feda Simic, Seremi de Vivienda y urbanismo Región de Los Ríos

Apoyados en el relato oral de los sobrevivientes del mega sismo del 60 como en la vasta documentación y estudios que están al alcance de los interesados, podemos afirmar que Valdivia pagó un alto precio por estar, buena parte de ella, asentada sobre el agua. Ahí está la presencia del río Catrico bajo un vasto sector de la ciudad y su injerencia en los daños del cataclismo. Sobre el cauce subterráneo los pilares de las construcciones encontraron su nicho y sobre su curso zigzagueante, el movimiento de la tierra golpeó con fuerza desatada.

Se derrumbaron, especialmente las construcciones de Picarte al llegar al centro, frágiles resultaron las edificaciones, entre Arauco y Beaucheff, como las de las primeras cuadras de Camilo Henríquez hacia Cochranne, que se hicieron trizas antes de su desplome. Ni hablar de lo que provocó el río Valdivia con su desborde cuando el nivel de sus aguas superó el de la tierra hundida. Se quebraron las vigas de concreto en la costanera y los adoquines saltaron con las heridas abiertas de la tierra. Industrias y planteles educacionales se desplomaron entre Domeyko y General Lagos.

A 60 años del terremoto de 1960, la regeneración urbana de la ciudad ofrece hoy la oportunidad de enfrentar los desastres naturales de mejor manera, estar preparados tratando de hacer mejor las cosas, previniendo los efectos de los eventos naturales.

La Política Nacional de Desarrollo Urbano, impulsada por el MINVU llama a reconocer en las ciudades, los elementos de identidad que forman parte de su patrimonio, buscar el equilibrio ambiental y generar ciudades con mayor integración social. Tres de los ejes de la Política a través de los cuales se encuentran implementándose los lineamientos y programas del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo. Tal es el caso del programa piloto, Regeneración de áreas Centrales, que busca incorporar en las intervenciones del Sector de Barrios Bajos, criterios asociados a cambio climático, ocupación de los centros de las ciudades, reducción de riesgos de desastres, entre otras, reconociendo la presencia de humedales y parques, que ofrecen un espacio para la resiliencia.

En la visión de lo que cabe hacer, no escapa ubicar la vivienda en el centro de las ciudades, cercana a los equipamientos para beneficio de las familias más vulnerables. Rehabitar los centros consolidados de las ciudades o pericentros como Barrios Bajos, donde se promueve la integración social con proyectos de viviendas que buscan reducir la extensión de la ciudad acercando los servicios urbanos a sus habitantes.

Del cataclismo o la Pandemia, no podremos olvidar. Al contrario, deberemos aprender, y recordar, con todo lo que ello implica, para recuperar, reconstruir y sobrevivir finalmente.