Operativo sanitario benefició a 50 personas de la zona costera de la comuna de Mariquina

La actividad fue liderada por la ONG arrebol a través de un proyecto solidario financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.

Un total de 50 personas residentes de la localidad costera de Mehuín fueron beneficiadas con las jornadas de masoterapia realizadas por la ONG Arrebol en la sede de la Agrupación de Discapacitados Juan Ramón Silva de la Paz.

La actividad se enmarca en la ejecución del proyecto “Solidariamente enfrentamos el covid-19 en zonas rurales de la región de Los Ríos” financiado por el Ministerio de Desarrollo Social y familia, que busca apoyar a las familias de los sectores alejados de distintas comunas de la región de Los Ríos durante la pandemia.

El masaje tuvo por objetivo relajar, descontracturar y dar un momento de autocuidado a los beneficiados a través de un masaje de cuerpo completo en una silla ergonómica durante 20 minutos. Cada sesión contó con los protocolos sanitarios adecuados para evitar el contagio por covid-19 en los pacientes.

Así lo detalló Priscilla Jerez, masoterapeuta a cargo de las sesiones quién también destacó que “al relajar la musculatura, produce alivio, se renueva la energía, se elimina toxinas, se disminuye los niveles de estrés, reduce la tensión y la ansiedad, produce bienestar y favorece la circulación sanguínea. Lo que permite también la liberación de emociones en este momento de crisis sanitaria donde la salud mental de muchos se ha visto afectada”.

La actividad fue coordinada junto con la Agrupación de Discapacitados Juan Ramón Silva de la Paz de Mehuín, para dar atención prioritaria a sus socios y socias quienes se han visto afectados en distintos aspectos por la pandemia. En este contexto Mónica Ulloa, presidenta de la agrupación beneficiada manifestó satisfacción con la intervención realizada argumentando que “han sido momentos difíciles para todos. En general mis socias sufren de contractura o tensiones musculares debido a que muchas de ellas están a cargo del cuidado de personas en situación de discapacidad, por ello también se olvidan del autocuidado. Fue gratificante verlas con más energía luego de cada sesión”.

A su turno, Rodrigo Salazar, encargado de la ejecución del proyecto solidario destacó el impacto que tuvo la intervención de autocuidado en los beneficiados. “Durante las sesiones observamos que la realidad de las zonas rurales es mucho más compleja debido al acceso y oportunidades. Es una vida mucho más dificultada en atenciones médicas u operativos sanitarios, tenemos personas en situaciones muy vulnerables y por eso también nuestros esfuerzos están enfocados en las zonas rurales de la región”, puntualizó.